¡Hola!

Soy Susana Morales, soy un alma inquieta.

Quién soy yo y cuál ha sido mi background

Me certifiqué en el 2009 y desde entonces ejerzo como Coach. Después vinieron muchas otras formaciones como CTI Leadearship Program, PNL (Programación Neurolinguística), CTT (Cultural Transformation Tool), ORSC (Organisation & Relationship Systems Coaching) y muchas horas de trabajo con clientes en donde he aprendido un montón. Muchos cursos de liderazgo, muchas colaboraciones con personas interesantísimas a las que admiro y respeto profundamente…
En fin, puedo decir que soy una auténtica privilegiada por trabajar y poder vivir de mi pasión. Mi nicho de clientes de coaching se fundamenta en coaches que están en proceso de certificación y aquellos que, habiéndose certificado, quieren emprender en su negocio como coaches.
Lo que me sirvió a mí cuando me reinventé como coach, es lo que pongo a disposición de otros coaches: Cómo reinventarse, cómo vivir de esta maravillosa profesión y conseguir clientes. A nivel personal tengo otra gran pasión, que es mi familia, mis cuatro hijos y mi marido me aportan la otra parte de plenitud en mi vida, ellos me han hecho estar donde estoy y ser quién soy. ¡Ah!  Y mi perro Dublín, gran compañero de largas horas de trabajo en mi despacho, siempre tumbado debajo de mi mesa, a mi lado, sosteniendo el espacio para mí.
El primer reto al que me enfrenté, cuando empecé con mi negocio de Coaching fue la siguiente pregunta, y ¿ahora qué?
Las escuelas de Coaching, se centran en enseñarte hacer Coaching, pero y luego…, no había, o al menos yo no lo conocía, ningún programa riguroso, post- certificación, en donde te enseñaran los fundamentos de tu negocio como coach.
Había dejado mi carrera profesional en la empresa, había apostado todo por el Coaching, me había formado en las mejores escuelas del mundo, había hecho una gran inversión de dinero y ahora,  ¿por dónde empezaba?¿cómo encontraba a mis clientes? Recuerdo esa sensación como de verdadero vértigo, yo sola tenía que poner en marcha toda la maquinaría, sin ayuda de nadie. Miles de preguntas se amontonaban en mi cabeza, ¿me asocio con alguien?, ¿a qué precio cobro mis sesiones?, ¿a quién me quiero dirigir?, ¿página web sí o no?, ¿redes sociales? No podía con todas las incógnitas que aparecían en mi cabeza.
Os puedo asegurar que hubiera agradecido muchísimo una ayuda en esos momentos, alguien que me acompañara en el camino, por supuesto que la ayuda de mi coach fue importantísima, pero necesitaba algo más, un mentor o alguien que me pudiera ayudar con temas más técnicosmás de negocio.

Esta forma de ser me decantó por aventurarme con esto del Coaching