Tan fácil y tan difícil - GoooUp
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Tan fácil y tan difícil

Encontrar la conexión entre el “ser” y el “hacer”, se perfila como el verdadero punto clave en el liderazgo del siglo XXI, y como el reto humano al que nos enfrentamos si realmente queremos preservar la condición humana. Y este es un reto que nos afecta a todos y que salpica todas las áreas de nuestra sociedad actual. Es un reto a nivel personal que tendrá un impacto a nivel social y que sin duda supondrá un aumento en el nivel de conciencia mundial.

 Uno de los temas que de forma recurrente, aparecen en mis sesiones de Coaching, con muchos de mi clientes, es desde dónde actuamos y tomamos nuestras decisiones.

Vivimos en un mundo, rápido, complejo, cambiante, en dónde la información cambia por momentos y las decisiones se tienen que ir adecuando a los cambios trepidantes.

Todo este entorno confuso, que no sólo se produce en nuestros entornos laborales, sino que también afecta a nuestro ámbito personal, nos hacen muchas veces actuar desde la prisa, desde la necesidad de cumplir con la tarea asignada y pasar a la siguiente y desde la más pura y total de las insatisfacciones.

Hacemos, hacemos, hacemos y seguimos haciendo, queriendo terminar el “hacer” para pasar al siguiente “hacer”, sin propósito sin sentido, sin PARAR y  sin SENTIR.

No sé en qué momento se nos olvidó que somos seres humanos, es decir seres del “ser”, y no seres hacedores, pero cada vez vamos teniendo menos de humanos, vamos dejando de “ser”.

Cuántas veces habré oído decir a mis clientes, tanto en el ámbito corporativo como en life Coaching, frases, como; “pollo sin cabeza”, “como el hámster en su rueda”, en un intento de explicar lo que sienten en este sin vivir diario, que nos ha tocado vivir.

Una de las metáforas que más me gustan para poder explicar esta sensación de desazón es la del huracán. Si pudiéramos analizar un huracán cualquiera, con alguno de esos equipos sofisticados que tienen los científicos, nos daríamos cuenta que en el ojo del huracán, justo en el centro, los vientos están calmados, no se mueve ni una hoja, donde reside el caos es fuera de él, ahí es donde los vientos nos llevan a su merced, es donde no podemos controlar absolutamente nada, estamos expuestos y completamente indefensos, no podemos luchar contra la fuerza de la naturaleza, que aparece de forma brutal, levantando todo aquello que se le ponga por delante.

Es lo mismo que ocurre en nuestras vidas, las circunstancias que aparecen en ella, constantemente de forma impredecible y con diferentes grados de intensidad, son los vientos fuertes del huracán, nada podemos hacer para evitarlos, porque la vida sucede constantemente y no se detiene. Sin embargo lo que si podemos hacer, y esto sí que depende de nosotros es ir al centro, ir al ojo del huracán, en dónde no hay ruido, todo está calmado y somos capaces de “ser”.

Desde este centro, desde este “ser”, somos capaces de resolver nuestros problemas y dar respuestas a nuestras preguntas desde una sabiduría infinita, desde una conexión infinita de quiénes somos y de lo que hemos venido hacer a este mundo y en este tiempo, desde aquí, todo parece fácil, todo fluye, todo tiene sentido.

Y se trata de “ser” para que nuestro “hacer”, tenga un sentido, un propósito, para que haya conexión entre lo que hacemos y quienes somos.

En definitiva ser trate de ser líder de tu propia vida, y en este punto se podría resumir el principio más importante del Liderazgo desde cualquiera de los enfoques que pudiéramos presentar.

Pero para “ser”, hay que “parar”, y me refiero a parar, en el más explícito sentido de la palabra, parar.

Si estás leyendo este artículo, te propongo un pequeño experimento, “para”,” para”, ahora mismo, deja de leer este artículo o de  hacer las cinco cosas que estás haciendo a la vez y cronometra 10 minutos en el reloj, lo que te voy a pedir ahora es que “seas”, durante los próximos diez minutos, que hagas la cosa más fácil del mundo, pero a la vez la más difícil, que te  permitas ser TÚ. Diez minutos sin hacer nada, sólo siendo, y por dejar de hacer, también me refiero a que dejes de pensar, abandona esa tendencia inútil de nuestra mente de hacer listas de lo que tengo que hacer o de lo que dejar de hacer. Simplemente  “se”  y disfruta   el momento.

¿Cómo ha sido?, ¿qué has sentido?, ¿cómo es el tiempo cuando simplemente somos?, ¿se hace duro aguantar diez minutos?, ¿se te hace corto porque has disfrutado y querías más?, ¿de qué te das cuenta?, cualquiera que haya sido tu experiencia y tu aprendizaje, te habrás dado cuenta que no es algo natural en el ser humano del siglo XXI, quizás lo fue en un pasado, pero ahora se convierte en un reto para mucho de nosotros.

He tenido experiencias con clientes que se han roto en cuanto se les ha parado, no han podido aguantar el impacto que suponía en ellos darse el permiso para  ser”, sus quehaceres interminables les sostenían en un mundo estresante, si,  pero a la vez lleno de la comodidad del que no quiere ver.

¿Y cómo somos”?, me preguntan mis clientes, nadie nos ha enseñado a “ser”, se supone que veníamos de serie con esta equipación, pero de no usarla parece que se ha desvanecido. Lo primero que les digo es que aprendan de sus hijos pequeños, si es que los tienen, de sus perros y de sus gatos, del ficus de su salón y del cactus de la terraza. Qué maravilla !!!!, simplemente “son”!!!.

Bromas aparte, no hay que hacer gran cosa para ser”, en los tiempos en donde todo trae manual de instrucciones, resulta que esto va a ser fácil, pues si que  lo es!!, se trata de conectar con aquel lugar dentro de ti en donde resida tu “ser”, y vamos !!!, venga!!!, eso sí que lo sabes , puede que se te  haya olvidado, pero sólo es cuestión de recordarlo. Puede que sea tu  corazón, tu pecho, tu garganta, tu espíritu  o la punta de tu  dedo gordo, no lo sé!!, pero lo que sí sé es que hay está LA VERDAD. Descubrir donde reside tu  fuente de VERDAD, te corresponde a ti y sólo a ti.

Tan fácil y tan difícil!!.